Estrategia de retorno a las aulas, más allá de un protocolo sanitario

Carlos Miranda Levy • 2 Marzo 2021
1 comentario
1 me gusta

A nivel mundial, los Ministerios de Educación y de Salud Pública, sus equivalentes, las distintas autoridades distritales y los mismos centros han publicado protocolos para una educación presencial saludable y con bajo riesgo de contagio.

Un buen punto de partida

Estos documentos son un buen punto de partida desde el punto de vista sanitario y de bio-seguridad, así como en términos de infraestructura, logística y compromiso de la comunidad, en particular en lo que se refiere a:

  • Listas de preparativos, requerimientos y cumplimiento para la preparación de los centros educativos.
      
  • Protocolos de bio-seguridad y gestión de contagios.
      
  • Lineamientos para la organización y logística de estudiantes en los centros.
      
  • Lineamientos básicos para la organización de las clases y actividades formativas.
      
  • Compromisos a ser asumidos formalmente por los padres y tutores.
     
  • Información y comunicación con la comunidad.

Pero la educación, el aprendizaje, los centros educativos envuelven e implican aspectos formativos, emocionales, individuales, colectivos y sociales que van mucho más allá de los aspectos sanitarios y logísticos y que impactan significativamente el bienestar de los estudiantes y las sanas dinámicas de toda la comunidad educativa.

Aspectos importantes para complementar

La escuela es más que un centro educativo

La educación no es sólo aprender y los centros educativos no son sólo un espacio físico para la enseñanza. Y este aprender y enseñar no ocurre de forma autónoma, automática, sin la intervención de un docente que sirve como guía para la ejecución de un programa formativo que va más allá del simple saber, de la construcción de conocimientos y desarrollo de habilidades.

La escuela es el escenario principal en el cual tienen lugar los años formativos del carácter, perfil emocional y habilidades sociales de nuestros niños y jóvenes, más allá de los aspectos didácticos y curriculares. Esto visto en el mediano y largo plazo.

En el corto plazo, o mejor dicho, en el día a día, es el lugar donde los niños y jóvenes pasan una parte significativa de su tiempo, viven, interactúan, aprenden de unos a otros, sienten, temen, quieren, aprenden a soñar y encuentran o no refugio a las situaciones cotidianas que nos van definiendo como personas individuales y como entes funcionales dentro de la sociedad.

Acompañamiento psicológico y emocional

Es necesario, fundamental y vital ofrecer acompañamiento psicológico y emocional a los estudiantes, sus padres y tutores, a los docentes y a los padres.

Nos encontramos en una situación de ansiedad colectiva donde la vida de todos ha sido trastornada en innumerables maneras, desde dinámicas familiares y sentimentales hasta condiciones laborales y financieras, pasando por los importantes aspectos lúdicos y de socialización que definen y forman parte de la estabilidad emocional de niños, jóvenes y adultos.

No podemos ignorar el impacto y, debemos llamarlo por su nombre, trauma que estos cambios han tenido y tienen sobre todos nosotros.

Ahora, pedimos, invitamos a los jóvenes, sus padres, docentes y demás actores iniciar un regreso a una nueva normalidad, que nunca será la de antes, que nos seguirá siendo nueva y ajena, un nuevo cambio, que introduce nuevas ansiedades y necesidad de adaptación.

Construcción de Consenso y Gestión del Disenso

No todos los padres, todos los docentes, todas las autoridades, piensan igual. Para unos el COVID-19 es una gran pandemia que debe tratarse como un tema serio y de alto riesgo que pone en peligro la salud y el bienestar de nuestros estudiantes y de toda la sociedad. Para otros, el COVID-19 es un simple resfriado o gripe que ha sido sacado de proporciones y aumentado por los medios, histeria colectiva y las autoridades.

Es este el contexto de nuestra comunidad dentro y fuera de la escuela. Debemos estar listos para lograr el consenso y manejar el disenso entre estas dos posturas extremas y todos los puntos intermedios entre ellas. Sino, algunos no seguirán protocolos y para otros ningún protocolo será suficiente.

Estrategias de Comunicación para Evitar Crisis ante los Contagios

El objetivo obvio es evitar los contagios, pero la realidad es que se detectarán casos positivos de COVID-19 entre docentes y estudiantes. Si hacemos todo bien, estos casos serán pocos, pero independientemente de lo que hagamos y cómo lo hagamos, habrá casos positivos y en dichas instancias se deberá tomar medidas de aislamiento y retiro de la presencialidad de las burbujas o actores con los que haya habido contacto directo, riesgo o sospecha del mismo.

Pero más allá del protocolo sanitario con los casos positivos, es importante contar con estrategias de comunicación preparadas de antemano que permitan al centro educativo:

  1. Comunicar rápida y efectivamente de la situación para evitar rumores.
      
  2. Informar, responder y aclarar rápida y efectivamente cualquier duda o inquietud que surja.
      
  3. Reducir y acompañar la ansiedad o temor de estudiantes, padres, docentes y personal, que se sientan inseguros o con ansiedad de contagio.

Las redes sociales y el boca a boca pueden a aumentar, exagerar y difundir rápidamente incidentes aislados, predecibles, manejables y bien manejados transformándolos en situaciones de crisis. Debemos estar listos para sobre-informar efectivamente. Tratar de ocultar o evitar los incidentes de positividad o contagio, sólo crea un vacío fértil para rumores y especulaciones.

Y cuando la narrativa pública de estos incidentes se aleje de la realidad, debemos estar listos para desactivarlos rápidamente. 

Preparación Preliminar

En concreto, para evitar errores, respuestas y comunicaciones inadecuadas por prisa, premura o falta de preparación que creen o amplifiquen crisis, se debe definir de antemano:

  • Acciones específicas a tomar.
    • Informar públicamente y en privado.
    • Convocar una reunión de padres, de staff, etc.
    • Escuchar a todos los actores y todas las versiones.
      • No podemos ignorar, desdeñar o desestimar la versión de los estudiantes, de los padres, de los docentes; tampoco los rumores e inquietudes y cuestionamientos de actores ajenos y no informados.
      • Porque seamos la versión oficial o conozcamos los datos y hechos, eso no quiere decir que la comunidad y el público los acepten.
    • Asumir responsabiidad, rendir cuentas y garantizar compromisos.
    • Evitar el bullying y fragmentación de la comunidad.
      • Algunos estudiantes pueden burlarse de otros, algunos padres pueden acusar a otros o a un docente como responsables. Una vez se apunta el dedo, las comunidades tienden a polarizarse a favor o en contra y las consecuencias rara vez son positivas.
    • Habilitar un número telefónico, Whatsapp y correo electrónico de contacto para aclaraciones, dudas e informaciones, etc.
    • Publicar en las redes sociales.
        
  • Puntos de contacto y responsables de la comunicación y respuesta.
    • Incluyendo su disponibilidad en caso de crisis, no podemos esperar al lunes para dar respuesta a un incidente del viernes en la tarde.
        
  • Mecanismos de comunicación y respuesta y sus responsables.
    • Circular, correo electrónico.
    • Publicación en las redes sociales.
    • Video donde una persona visible y reconocible de la institución da la cara e inspira confianza.
       
  • Estilos de Comunicación.
    • Sobriedad y seriedad al abordar todo incidente, sin que parezca casual o con desdén.
    • Transparencia total.
    • Abordar el incidente y sus aspectos con franqueza, no con paños tibios.
    • Dar informaciones y respuestas concretas y específicas, no vagas o genéricas.
    • Nuevamente, asumir responsabiidad, rendir cuentas y garantizar compromisos.
        
  • Estructura de Textos y Diseños base para la Comunicación.
    • Que indique claramente qué decir y cómo.
    • Cuidándonos que no se usen tal cual, sino de que a partir de esas estructuras se construyan comunicaciones oficiales específicas para el caso a tratar.
    • Esto incluye tanto comunicados oficiales como comunicaciones privadas, textos (Twitter, Facebook, etc.), diseños (Instagram, etc.) y videos (Youtube, etc.) para redes sociales.
        
  • Consideraciones de Privacidad y Transparencia.
    • No revelar informaciones privadas, pero tampoco ser oscuros en lo ocurrido, buscando un balance en detalles y respeto. 
Considerar y Prever Escenarios

Todo lo anterior debe estar claramente definido para los distintos escenarios que podamos prever e incluso para los que no:

  • Detección de un caso positivo entre los docentes, estudiantes o personal administrativo.
      
  • Caso de contagio en la escuela.
      
  • Internamiento o fallecimiento de un familiar (abuelo, padre, etc.) de alguien de la comunidad.
    • ¿Debemos informar a la comunidad?
    • ¿Informamos al grupo inmediato?
    • ¿Enviamos una condolencia?
        
  • Envío de una burbuja o grupo a casa, etc.

Incorporación de la Pandemia y la Experiencia Vivida en el Programa de Clase

En términos pedagógicos, se debe trabajar tanto de forma transversal como con unidades específicas de aprendizaje individual y colectiva la inclusión en el programa educativo de:

  1. La pandemia.
      
  2. La experiencia individual y social del confinamiento y la pandemia.

Debemos trabajarlas, hablar de ellas, de su evolución, de las expectativas futuras, de si habrá más pandemias de la experiencia que cada uno ha tenido a raíz de la misma y la experiencia colectiva. No podemos pretender ignorarlas o tratarlas como algo ajeno a nuestra nueva realidad y del nuevo futuro para el cual debemos formar a nuestros niños y jóvenes.

Esto da pie a oportunidades excelentes para reflexionar sobre nuestra sociedad, estilos de vida, causas y consecuencias, interdependencia global aún con aquellas sociedades que pensamos nos son ajenas y con las que no tenemos contacto directo.

No abordarlo en el contexto educativo, crea un vacío fértil para las teorías de conspiración, especulación y opiniones sin real asidero que abundan en un mundo febril de crear historias, explicar y justificar nuestros temores y sufrimientos.

Técnicas y Estrategias para el Retorno a la Presencialidad

Finalmente, se deben abordar técnicas y estrategias tanto de gestión de aula como en el manejo de contenidos y diseño de actividades específicas para facilitar la transición y el retorno a la presencialidad.

Durante casi todo un año escolar hemos sometido (literalmente) a los niños a metodologías, técnicas, contenidos y disciplinas distintos. Pasamos de prohibirles o controlarles el "tiempo de pantalla" a exigirles "tiempo de pantalla" para aprender; de prestar atención en clases presenciales a seguir instrucciones unilaterales y no interactivas para el autoaprendizaje a través de actividades autónomas. Y ahora esperamos que se sometan a la disciplina del aula y a la enseñanza vertical del docente hacia ellos.


Los retos son grandes y el éxito del retorno, más que en los protocolos, está en la ejecución y sus detalles, tanto como en la preparación y planificación.

Comentarios (1)

Requerimientos de subida